Y hoy quiero hacer un post de vida, de esperanza, de futuro. Se lo debo a Almudena que se está recuperando en el Gregorio Marañón, -Almu, hija, es la primera vez que tú, más seria que el cobrador del Frac, me animas a mi, ¡quien te lo iba a decir!
Los griegos, que serían muy cultos para muchas cosas pero un poco brutotes para otras, pensaban que los niños, -los niños, no las niñas- se formaban de la sangre menstrual retenida. Tuvo que venir Hipócrates para establecer la primera igualdad en estos temas y "demostrar" que también las niñas procedían de esa sangre.
Pero llega el revolucionario de Aristóteles y por molestar más que por otra cosa, dice que la sangre no tiene nada que ver, que es sólo, única y exclusivamente el semen del varón el responsable de la nueva vida y que el útero no es más que un recipiente donde esta va a crecer y del que se va a nutrir. Y no sólo no le llaman misógino sino que está considerado como todo un gran sabio.
yo, por mucho menos, ya veis.
No contentos con eso, Galeno, un médico griego con bastante mala leche, desafía a Aristóteles y asegura que el útero de las mujeres contiene unos embriones ya prefabricados y que, cuando se deposita el semen encima de ellos, se rompe su envoltorio y se empiezan a desarrollar.
Monday, November 13, 2006
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